
Con el tiempo uno va teniendo mayor poder adquisitivo, y lo que antes eran dos o tres juegos al año ahora se convierte en una buena colección que se va amontonando en las estanterías. Si, lo confieso: Mi lista de "juegos pendientes" es desde hace ya tiempo preocupante. Y no se trata de que uno se haga mayor y pierda el interés por estas "cosas infantiles". Resulta que hay una ecuación dificil de romper y que dice que a mayor poder adquisitivo, menor tiempo disponible. Y al menos en mi caso, se cumple a rajatabla.
Al final ocurre que uno acaba jugando a los juegos que permiten partidas no demasiado largas o bien por los que el interés es especialmente alto, como ha sido el caso de Final Fantasy XII.
Afortunadamente hay algo que me ha salvado del aislamiento videojueguil -y de algún que otro viaje aburrido- y es la consola portátil. Lo que empezó como un escarceo con la Game Boy Color derivó en una Game Boy Advance, luego con su variante SP y finalmente la cosa pasó a mayores con la PSP. Y digo a mayores no porque sea una videoconsola excepcional -que en algunos aspectos podría serlo-, sino porque la PSP llegó cuando mi tiempo empezaba a mengüar alarmantemente y me permitió migrar la afición del salón de mi casa, a los trenes, barcos, aviones y naves espaciales. Hasta tal punto de que hecho en falta la posibilidad de poder jugar a novedades de Playstation 2 directamente en mi PSP. ¿Descabellado? No tanto.
Tampoco estoy diciendo que las consolas portátiles deberían sustituir a las de sobremesa, pero sí que sería interesante de alguna forma, poder jugar a voluntad tanto en casa como fuera de ella. A lo mejor el futuro pasa por ahí...
1 comentarios:
Creo que le ocurrira a todo el mundo, segun vamos creciendo las horas del dia disminuyen por arte de magia además de que tenemos tiempo justo para hechar unas partiditas. Como bien dices ahora se busca siempre algo rápido como un juego de lucha, un plataformas 2d o quizas algun que otro de deporte, ya que el tiempo no te permite jugar a juegos profundos donde seguir una trama.
Echo de menos mi infancia donde el tiempo parecia que se detenia y podias jugar a todos los juegos, ¡y que juegos!, benditas sean las 16 bits : )
Un salu2, y felicitaciones por el blog que ya soy asiduo ;)
Publicar un comentario en la entrada