Quería conocer el fenómeno Halo, pero pese a tener ya la tercera entrega esperando en la estantería, tenía que hacerlo como toca: Desde el principio y con buena letra. La opción de comprarlo a traves de XboxLive era tentadora, pero para un alma de coleccionista como la mía lo mejor era tirar de Ebay y conseguir una copia en buen estado.
El 15 de noviembre de 2001 aparecía un juego en el catálogo de Xbox que iba a redefinir la concepción de los shooters para consolas y que hasta entonces eran monopolio de los PC's. Cuatro meses después llegaría a Europa, e incluso Windows tuvo su ración de Halo un año después. Su horrible carátula no evitó que el juego fuera un éxito casi inesperado, pese al pequeño parque de consolas Xbox existentes por aquel entonces. Éste éxito acompañó a la expansión del mito, con una segunda parte para la misma plataforma y una tercera esperada con ansias ya en Xbox 360.

Es fácil contaminarse de expectativas o "hype" cuando has estado tantos años escuchando lo maravilloso que es Halo, pero el caso es que mi curiosidad era mayor que cualquier otra cosa, y en el fondo, no esperaba gran cosa de un juego tan antiguo y de una generación anterior.
El juego comienza con un brevísimo tutorial para dar paso en apenas un par de minutos al juego propiamente dicho, y ésto se agradece. En lugar de inundarnos con atropelladas explicaciones imposibles de digerir se nos dice lo básico para que podamos desenvolvernos. Antes de que podamos siquiera juguetear con el personaje, un suceso inesperado y te encuentras con la nave invadida de aliens, esquivando tiros y luchando por sobrevivir.

Gráficamente mantiene el tipo. Pese a usar un formato 4:3 y un framerate que parece obligado a correr a 25 fotogramas por segundo en PAL, lo que se ve es agradable y de vez en cuando reluce con detalles tales como reflejos, bump mapping, o resultones efectos de partículas. En un primer momento pensé que al jugarlo en una 360 conectada por hdmi a un panel 1080p, la escasa resolución del juego iba a hacer mella, pero gracias a un excelente antialiasing, los dientes de sierra brillan por su ausencia, hasta el punto de que poder afirmar que existen juegos de ésta generación que presentan más jaggies que el propio Halo: Combat Evolved.
Los espacios abiertos palidecen cuando uno ha visto cosas como Oblivion o Assassin's Creed, pero dentro de las limitaciones, están diseñados con gusto. En interiores, sorprendió en su día el resultado del uso de la linterna sobre los diferentes materiales. Hoy día, no tanto.

Si gráficamente el juego cumple y aguanta perfectamente el paso de los años, ¿qué hace de Halo un juego casi tan conocido por la generación actual como Sonic o Mario? A mi juicio se trata de la unión de varios elementos: Un desarrollo cinematográfico, una jugabilidad excelentemente ajustada y una música que sabe cuando emocionarte.
La satisfacción que te invade cuando lanzas una granada hacia una esquina donde acabas de ver que se ha escondido un grupo de enemigos y ves como la explosión los hace saltar por los aires de manera exagerada es difícil de describir. No es nada nuevo, pero a veces parece que lo que en otros juegos funciona sin más, aquí lo haga de mejor manera... o al menos de manera más satisfactoria.
El hecho de poder llevar solo dos armas proporciona un ingrediente estratégico adicional y te obliga a decidir qué es mejor usar en todo momento en lugar de dedicarte a recoger todo cuanto de encuentres.

El uso de vehículos fue una idea genialen su día, y lo sigue siendo hoy. Acortan las distancias -algo fundamental cuando nuestro personaje no tiene posibilidad de correr- y aportan una variación en la jugabilidad. Desde luego, Mass Effecto tomó buena nota de ello. El hecho de poder recoger a soldados para que hagan uso de la torreta es ya la guinda. Genial es también la forma en que se soluciona el vuelco de tu vehiculo o nave: ¡dandole la vuelta! Porque al fin y al cabo, se trata de un super-soldado, algo que queda patente al comprobar el respeto hacia nuestro personaje de cualquier tropa humana que nos encontremos durante el juego, acatando instantáneamente nuestras órdenes y apoyándonos en todo momento.
Una de las cosas mas sorprendentes es la inteligencia de los enemigos. Sorprendente porque siguen saliendo juegos muy inferiores en este tema, que usan comportamientos kamikazes que acaban repercutiendo gravemente sobre la jugabilidad. En Halo, los enemigos no dudan en cubrirse e incluso rodearte si es preciso, y lo mejor de todo: No cuentan con ese maldito sexto sentido que hace imposible que los sorprendas tu a ellos por la espalda como si fueses cargado de cascabeles.

La sensación de estar formando parte de una película se alimenta con un desarrollo rápido, con cambios constantes en los escenarios o los objetivos y sobretodo, con una música que no tiene miedo a alejarse de anodinos temas ambientales y deleitarnos auténticos subidones de adrenalina musical cuando la acción lo requiere.
El sonido no se queda atrás, con ese terrorífico zumbido rasgado que emiten las naves alienígenas, unas voces a la altura (tanto en castellano como en inglés, según la versión), e incluso detalles como el efecto doppler, que se echa de menos en los juegos actuales.
Y bueno, ahora ya sé lo que es Halo.
Halo son momentazos como desafiar la gravedad al subirte a una nave en mitad de la silenciosa noche y empezar a subir y subir hasta la entrada de una base en la montaña. O escapar con el Warthog antes de que salte todo por los aires en una épica secuencia final que hizo que saltase literalmente de mi asiento al llegar a falta de dos segundos. Como en una maldita película y sin necesidad de largas secuencias de video.
Bravo.
3 comentarios:
Bueno.. Saludos a todos antes que nada. Felicitarlos por el articulo. :-) juegos gratis Gerardo
¿Un mísero 4?
¿Y qué se supone que es un 5?
Un 5 es Excelente. Es decir, un "Shenmue" un "Ico" o un "Rez". ;)
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