
Cada vez que veo el spot de televisión de Echochrome no salgo de mi asombro: La factura técnica es de alto nivel, se emite en prime time y con un número de pases suficientes como para que lo haya podido ver varias veces. Pero no se entiende NADA.
Vamos a ver, Echochrome como puzle que es, necesita ser entendido para que el jugador le encuentre atractivo. Un juego de inteligencia no puede llegar a nada solo por sus gráficos; necesita de un puzle a la altura que aúne simplicidad en las reglas y un reto exponencial en el jugador. ¿Alguien dijo Tetris?
Lo que no puede ser es ver un spot en TV que ha costado una millonada y que no sea capaz de mostrarnos el concepto del juego. Para los que no lo hayan visto explico un poco de que va: Aparece un joven andando por la azotea de un edificio a la vez que sujeta una PSP, pero (problema) se va a caer ya que está a punto de llegar al borde. En lugar de mover la cámara y unir visualmente un edificio con el otro (resolución) y para que el joven pueda cruzar tal y como sucede en el juego, asistimos a una sucesión de planos absurdos e insertos que, sencillamente, se cargan la exposición hasta el punto de que a mi (que sé perfectamente cual es la mecánica del juego), se me queda cara de póker.
La guinda (y en parte lo que me ha hecho escribir esta entrada) ha sido encontrar una publicidad del juego en el último número de Edge (edición UK) en la que en nada más y nada menos que dos páginas enteras (y no consecutivas) son incapaces de mostrar el concepto del juego, terminando con un larguísimo texto desglosado en 5 puntos que pone remedio al precario uso del lenguaje visual por parte del diseñador de la publicidad. Una vez más, ha primado el look (super cool) sobre el mensaje.
Echochrome, a pesar de sus fallos, no se merece ésto.
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